No nacemos con un manual de instrucciones. Nos lo estamos fabricando.

A veces creemos que los demás tienen las cosas más claras, que saben qué hacer, cómo actuar, qué decidir. Pero la verdad es que nadie nace sabiendo vivir. No hay un guion universal ni un manual de instrucciones que nos diga cómo gestionar nuestras emociones, cómo cuidarnos o cómo amar.

Poner límites fortalece la persona que eres

Aprender a poner límites no te hace egoísta, te hace libre. En esta reflexión comparto cómo, siendo una persona altamente sensible, descubrí que decir “no” con amor fortalece tu equilibrio emocional y tu autoestima.

Nada ni nadie es tan importante, ni tan urgente como tú misma/o

Hombre con rasgos europeos y mujer con rasgos afroamericanos, de mediana edad (45-50 años), ríen y toman café sentados en una terraza de alguna cafetería, de una ciudad.

Siendo altamente sensibles siempre priorizamos y nos volcamos en los demás. Sin embargo, es necesario priorizarnos y proteger nuestra energía, marcando tiempos y espacios para descansar, desconectar y disfrutar de nosotros/as mismos/as. Necesitamos recuperarnos de la sobreestimulación, exposición social y presiones de nuestro día a día.

Tu sensibilidad no es debilidad es tu brújula

Brújula sobre mapa del mundo antiguo, que se ve América y el país de de Brasil

Antes de descubrir que soy PAS (altamente sensible) vivía escondida. Pensaba que la forma de pensar y sentir que tengo no era normal y me hacía ser débil porque me afectaban muchas cosas tanto buenas como las negativas. Por ejemplo, no soportaba ver injusticias, en la TV y a mi alrededor. No me gustaba (ni […]