Sigue a tu ritmo, pero sigue siempre hacia adelante
“A veces la vida nos empuja a correr, pero las personas altamente sensibles necesitamos avanzar desde la calma, respetando nuestro ritmo interior. En este artículo te comparto una reflexión personal sobre cómo aprendí, tras años de prisas y exigencia, que la pausa también es progreso. Porque como decía mi abuelo: ‘la prisa, mata’.”
Nada ni nadie es tan importante, ni tan urgente como tú misma/o
Siendo altamente sensibles siempre priorizamos y nos volcamos en los demás. Sin embargo, es necesario priorizarnos y proteger nuestra energía, marcando tiempos y espacios para descansar, desconectar y disfrutar de nosotros/as mismos/as. Necesitamos recuperarnos de la sobreestimulación, exposición social y presiones de nuestro día a día.